Apenas pude ver una hora del partido del sábado, ése Real Madrid-Barcelona que se anuncia, cada temporada, como el Partido del Siglo. He leído mucho sobre este encuentro en las últimas semanas y hay varias constantes que se repiten y que, una vez terminado, se tornan en especialmente dolorosas para el equipo derrotado.
1. Más dura será la caída
La gigantesca maquinaria de prensa al servicio del Real Madrid en general y de Florentino Pérez en particular es capaz de crear un ilusorio estado de optimismo, de fe, que consiste, básicamente, en hacer creer a su parroquia que, a pesar de la ausencia de títulos importantes en las últimas temporadas, pueden catalogarse como mejor equipo del mundo por golear sin piedad alguna a equipos de la talla del Sporting de Gijón o del Betis.
2. El graduado escolar
Una de las claves del éxito del F.C. Barcelona es su capacidad intelectual. No se equivoquen, sabemos que los futbolistas, por regla general, no son precisamente personas formadas académicamente, pero dentro de la media española, los jugadores del Barça están capacitados para interpretar con absoluta certeza el guión del inteligentísimo Pep Guardiola. Si esta parte de la tesis puede ser rebatible, lo es menos que si existiera la exigencia por parte de la LFP de tener un mínimo nivel académico para jugar al fútbol, dudo mucho que el Real Madrid pudiera haber alineado a más de siete jugadores el otro día.
3. 3-5-2-4-4-2-3-4-3-3-6-1
"La táctica la hacen los jugadores". "Se trataba de elegir entre ser valientes o muy valientes". "Lo que está claro es que saldremos a atacar". "Nuestro fútbol es muy sencillo: tener la pelota y pasarla, tener la pelota y pasarla..." [esto en inglés].
4. "Piensa el ladrón..."
Allá por el minuto 25 o un poco más, Pep Guardiola cambiaba la táctica. Ensayó, y todos pudimos verlo, ante el Milán y ante el Valenica. También ante otros equipos. De todos era conocida la idea de jugar con tres defensas para tener superioridad en el centro del campo contra el Madrid. Esto le ha costado puntos en Liga, pero le ha servido para poner de manifiesto una constante capacidad de superación, de autoexigencia, de no dormirse. Todos creíamos que Guardiola se iba a atrever, pero Mourinho creyó que no, que nadie tendría el coraje suficiente para jugar así fuera de casa y en el campo de su máximo rival.
5. Así las cosas:
El Real Madrid no está tan lejos como pareció ni tan cerca como quiere vender la prensa. Está en el buen camino, pero no será suficiente hasta que:
a) Echen a quienes se crecen con el chico y se achican con el grande.
b) Dispongan de un entrenador que quiera jugar de tú a tú.
c) Se prioricen los fichajes con sentido ante la especulación inmobiliaria.
d) Haya más Xabis y menos Mendes.
Y hasta aquí puedo leer. No hace falta decir que soy un ferviente admirador de Guardiola desde su etapa de jugador.

1 anotaciones:
Creo que al país le falta algo de sentido común tipo Guardiola. También es un tipo de inteligencia. Creo que no sólo es exportable, sino imprescindible.
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