30.11.11

EL FRÍO

Ha llegado el frío, y con él las innumerables listas que resumen el año. Clasificaciones de mejores futbolistas, libros, películas, políticos... sólo hay que echar un vistazo a los blogs y encontrarás un listado acorde a tu búsqueda. Vamos, haz la prueba. Podrás obtener, de un plumazo, una panorámica general del tema que te interese. Lo que no encontrás será la sucesión de pequeñas derrotas con las que cargas durante los últimos meses. Nadie, ni siquiera tú, podrá ejercer de crítico atroz y escribir unos detalles acerca del peso, del vacío, de la falta de perspectiva. Sólo noticias negativas, por eso, quizá, he desintonizado Tele5, porque las cosas ya son de por sí difíciles como para tener que soportar, un minuto más, las tristezas impostadas de un grupo de personajes. No es sólo el ojo morado del Rey o, peor aún, las factuas hinchadas como pecho de actriz porno a punto de retirarse de Iñaki Urdangarín. El enriquecimiento propio es una de las características que nos diferencian del hombre de Cromagnon y, a la vez, lo que más nos une a las cavernas. Aquí, con esta espesa niebla sin agujeritos posibles -envidia de Alfonso Xen Rabanal, que siempre acierta a penetrar en pequeños espacios a salvo-. Así las cosas, sólo nos queda esperar y resistir. Esperar a que las noticias mejores nos acompañen de repente, y puede que así sea. Resisitir para, en un hipotético apocalipsis final, mantenernos a salvo. No es la tristeza de Messi o la suave ironía de Guardiola en sala de prensa, es poesía. Simplemente. Inalcanzable de nuevo.