28.8.14

LOS PÁJAROS SOBREVUELAN EN CÍRCULOS SOBRE EL CADÁVER DE TONY URBANO


Voy cruzando el calendario
con igual velocidad

Leño (Tony Urbano in memorian)

En ocasiones los pájaros
sobrevuelan en círculos
olvidándose de Hitchcock
y de las cabinas de teléfono
como hicimos todos.

Las olas se acomodan
en el Instagram de los turistas
y nosotros no fuimos de vacaciones,
no era pobreza.

Calendario, decíamos.

Apuramos el vino en otro vaso castizo
y recordamos los pequeños hurtos,
los hoteles en fin de temporada
y las toallas blancas nuevas cada día.

El semáforo cambia de color
y pienso en sostener un mapa entre las manos
mientras decidimos un lugar,
un cobijo donde guarecernos
lejos de las noticias y la tinta negra del periódico.
De las ambulancias y los anaqueles,
de los músicos fallecidos
y los horarios impuestos y los impuestos horarios.

Las líneas que separan las fechas
son pequeños barrotes salpicados
con festivos,
azarosas prisiones en las que nunca
nos encontraremos cómodos.

Los libros de familia, la piedad.

Amor, yo te imploro en la noche temblorosa.
Busco tu abrazo. Tu compañía.

Y un eco me sobrevuela en círculos:
Si tú supieras lo que yo sé 

supiéramos juntos.

19.8.14

TRÍPTICO DEL REGRESO: SOLO EL AGUA PUEDE SALVARNOS


Regresé al VHS y los balones que se colaban
por la escuadra
ahora golpeaban en el poste
y, a veces, se perdían por la línea de fondo.

Noté el cansancio,
el dolor que no mitiga
solo me aproxima a la muerte.

Y a la duda.

No quise abandonar mis escasas pertenencias
y esperé la puesta de sol.

¿Cuántos kilómetros nos separaban aquellas tardes?

Tardé en darme cuenta de que la distancia
no era un problema,
solo es una convención del hombre,
de todos nosotros.

El silbido me despertó
y aquel himno de Nacho Vegas dejó de sonar
en la radio de mi coche.

Tomé conciencia y salí al mundo.

Miré a los lados antes de cruzar la calle
y frente al acantilado,
para sorpresa de los marineros,
grité:

Te quiero.

Lo repetí unas cuantas veces. Te quiero.

Y nunca más hablé del pasado
porque delante de mis ojos
estabas tú,
y delante de nuestros cuerpos exigidos
mil ladrillos
con los que construir nuestra casa.

El hogar.

14.8.14

Ulises, actor de reparto en paro

La información se ha vuelto predecible
Y la sorpresa se ha enquistado en el imaginario
La lluvia cae diferente sobre la costa
Y un viejo añora los viajes del Inserso.

Google Maps señaló los caminos
Y Runtastic nos dijo cómo descifrarlos

Londres es más gris
Desde que Mourinho volvió a la ciudad

Y yo sueño.

Sueño con globos aerostáticos
Y trabajo de oficina en guardia permanente

Las aves anuncian la batalla
Y los cuervos parecen tranquilos,
El peligro no nos acecha esta vez.

Ulises predijo la velocidad
Y solo los temerarios desconocen
La cultura clásica.

Espero sentado tu llegada.
Llevo mil años aguardando los barcos,
El anuncio
La calma dócil de las vacaciones.

8.8.14

EL AMOR EN LOS SANATORIOS - J.A. BARRUECO


Una de las tareas más complicadas para un escritor es, junto con el humor, la descripción del dolor. A pesar de la proliferación de autores que se autoproclaman, por hechos o palabras, como sucesores del realismo sucio norteamericano y, por extensión, de una sensibilidad contemporánea aderezada con los ingredientes urbanos y culturales, son muy pocos quienes consiguen transmitir un sentimiento duro a partir de la literatura, en este caso poesía. 

Y J.A. Barrueco lo consigue en este "El amor en los sanatorios", su último libro. Y lo logra, porque no busca un lenguaje duro sino que trata de aliviar la dureza de su verdad, de una realidad congénita, a través de las palabras, buceando en el entramado de los sentimientos, de las pequeñas cosas para contar aquellos largos díasmesesaños en los que su madre peleaba contra un cáncer que, finalmente, acabó consumiéndola.

Hablar con franqueza de una enfermedad terrible como ésta no es fácil, por eso Barrueco versa desde la catarsis, desde la necesidad de implorar un consuelo a los dioses o al destino o, en última instancia, a su familia. Porque a pesar del difícil proceso de creación o liberación, cuenta dos historias en una que bien podrían ser la misma. Mientras su madre era atacada con violencia por un ejército de células enfermas, un pequeño comando de células se gestaba en el vientre de M. para traer al mundo a su primer hijo, el hijo.

Esa dualidad o doble vertiente es un túnel caprichoso traducido como sanatorio en el que, a modo de frontera, se produce la muerte y la vida, no ya por sustitución, qué duda cabe, sino como alumbramiento en toda la extensión de la palabra. Dominar de este modo las emociones de quien ha perdido a su madre y saber transmitirlas desde el llanto, el dolor, pero también desde el homenaje, el recuerdo, el amor y, finalmente, desde la esperanza y la alegría del llanto nuevo en forma de niño, es digno de pocos, muy pocos, escritores.

Claro que, a pesar de la espalda de las editoriales y de la industria, España no va tan sobrada de experiencia, talento y manejo de las herramientas del lenguaje que J.A. Barrueco domina con maestría. Reivindico su oportunidad. La literatura española, después de tantos años, se lo debe. Y a los lectores y discípulos como yo -en una lista prácticamente inabarcable- nos llenaría de tremenda satisfacción.

José Ángel Barrueco
Canalla Ediciones

7.8.14

BICICLETAS ENCADENADAS EN LAS CALLES DE ÁMSTERDAM, BOGOTÁ, zeta


La señalética
acabó con la selva
y el lado salvaje
como un icono del rock clásico.

Las estrellas del porno
fingieron ser actrices convencionales
-sobreactuaciones, alfombras rojas,
preestrenos en Europa-
y tumbaron la industria.

Hollywood
en letras corpóreas
arde sobre el monte Lee.

Un pinchazo no puede
con el ímpetu del invencible
y las bicicletas dejaron de ser transporte
para convertirse en arma:

secreta
arrojadiza

Los récords del mundo,
las estrategias de venta
y el call to action
de las multinacionales.

Bésame, nena,
aun quedan riesgos
decisiones por tomar.

2.8.14

EL INVENTOR DE LA MAHONESA O DE CÓMO LOS CORINTIOS LO DIJERON ANTES



Cada noticia tiene su resonancia.

En la cartelera la carta a Los Corintios,
ese grupo de moda
en los festivales veraniegos de milnovecientosnoventayocho
obviando las sombras de Grey y sus cincuenta
circunscripciones literarias.

Entonces las lesiones,
los bombardeos quiméricos de la Tierra Prometida
o quizá el último parque de atracciones
de la historia.

Amén.

El silencio dinamita las posibilidades
y entendimos la necesidad de la pólvora
y los animales en peligro de extinción
para el buen funcionamiento de los social media.

Vagamos a través del calendario
y surcamos los fines de semana
auscultando las casualidades.

Tú hablaste de dormir,
pero mi lengua de trapo no podía callarse
a pesar los cadáveres
y los titulares del día.

Así que decidí besarte y seguir el baile,
hace tiempo que abandoné las discotecas
y los amaneceres bajo la luz opaca
de los rótulos intermitentes.

Descubrí el retorno.
Trasplanté los bosques.
Probé los mejillones con mahonesa
y me vi bien.

Tal vez este sea nuestro sitio.


2.7.14

LA LLAMADA DE S.O.S. EN EL ÁREA PEQUEÑA Y CÓMO MICHAEL DOHAN HABITABA EN ESTA TIERRA



Intenté definir el horizonte,
pero no supe.
Charlé con Felipe VI 
en su primera charla fuera de las cámaras
y recordamos a Bob Dylan
como si estuviese muerto
y lo hizo con práctica,
como si tuviera la lección aprendida.

Los poetas regresaron a la parrilla
y Klose se convirtió en leyenda
con sus sonetos a la vieja usanza.

Quise definir el resurgir
y acabé observando la polis
al paso de las hojas de la enciclopedia
y el timeline de Twitter.

Y el horizonte era el corte del aire
al paso de la indómita,
que no llevaba motor o neumáticos

tan solo tu mano derecha levantando la visera
y lanzando tus ojos al horizonte
que debía estar formando yo,
de espalda,
pero no era consciente.

10.6.14

SIN VIENTO EL MUNDO NO EXISTE, DECÍA BOB DYLAN



Abrí la puerta
y entraba el frío.

Junio es el último mes del invierno
en esta sierra 
que nada tiene que ver con Sidonie.

Junto al enchufe, la primera copa
preparada ya en nuestra mente.

No pensamos en agentes del tráfico
ni en controles antidroga.

No pensamos en el asfalto o el combustible, 
solo en las zapatillas deportivas.

En cómo recorrer el mundo a pie.

Cruzar los charcos y los caminos,
analizar los puentes románicos
y creer que Santiago, 
a pesar de las dimisiones,
no era un lugar tan lejano de aquí.

Lo constataba la lluvia. El viento.

El eco de Bob Dylan sobre las contraventanas.

Afinamos la voz y gritamos desde lo alto.

Un cartel ficticio nos daba la bienvenida,
el eterno retorno,
la repetición de la protesta
sustenta la revolución.

Y las camisetas sobre la madera.
Y las mantas sobre la madera.

Todo cuanto soñé
estaba prefabricado en madera,
una imitación fidedigna del nogal.

No entiendo de carpintería,
solo de escopetas y palabras,
de animales libres sobre la maleza,
de cementerios a las afueras del pueblo.

Tengo hambre y cazaré.

Otra vez.

4.6.14

630 COMO EJE E INTERSECCIÓN NACIONAL. APROXIMACIÓN A UN POEMA SIN MÚSICA PARA PIANO


Es ceniza todo el cimiento
que necesita nuestra alimentación
hoy.

La parrilla se quema lentamente,
pero no funde incandescencia
ni obturación excesiva.

Acabas con el australopithecus
y dominas el fuego,
de calmar las aguas termales de la memoria
ya me encargo yo,
poseído como estoy
por la tecnología al servicio del relax,
del clímax,
de la efeverscencia.

Sometidos al cerrojo y los vientos
nos abrazamos bajo la sábana.

No hace frío después del árbol astillado.

Miro por la ventana y la noche clama clemencia,
el cenicero vacío. Los pulmones limpios.
El olor de la tierra quemada queda atrás.

Lejos las huidas a la cueva en mitad de la montaña.

Lejos. Todo. Ayer.