2.7.14

LA LLAMADA DE S.O.S. EN EL ÁREA PEQUEÑA Y CÓMO MICHAEL DOHAN HABITABA EN ESTA TIERRA



Intenté definir el horizonte,
pero no supe.
Charlé con Felipe VI 
en su primera charla fuera de las cámaras
y recordamos a Bob Dylan
como si estuviese muerto
y lo hizo con práctica,
como si tuviera la lección aprendida.

Los poetas regresaron a la parrilla
y Klose se convirtió en leyenda
con sus sonetos a la vieja usanza.

Quise definir el resurgir
y acabé observando la polis
al paso de las hojas de la enciclopedia
y el timeline de Twitter.

Y el horizonte era el corte del aire
al paso de la indómita,
que no llevaba motor o neumáticos

tan solo tu mano derecha levantando la visera
y lanzando tus ojos al horizonte
que debía estar formando yo,
de espalda,
pero no era consciente.

10.6.14

SIN VIENTO EL MUNDO NO EXISTE, DECÍA BOB DYLAN



Abrí la puerta
y entraba el frío.

Junio es el último mes del invierno
en esta sierra 
que nada tiene que ver con Sidonie.

Junto al enchufe, la primera copa
preparada ya en nuestra mente.

No pensamos en agentes del tráfico
ni en controles antidroga.

No pensamos en el asfalto o el combustible, 
solo en las zapatillas deportivas.

En cómo recorrer el mundo a pie.

Cruzar los charcos y los caminos,
analizar los puentes románicos
y creer que Santiago, 
a pesar de las dimisiones,
no era un lugar tan lejano de aquí.

Lo constataba la lluvia. El viento.

El eco de Bob Dylan sobre las contraventanas.

Afinamos la voz y gritamos desde lo alto.

Un cartel ficticio nos daba la bienvenida,
el eterno retorno,
la repetición de la protesta
sustenta la revolución.

Y las camisetas sobre la madera.
Y las mantas sobre la madera.

Todo cuanto soñé
estaba prefabricado en madera,
una imitación fidedigna del nogal.

No entiendo de carpintería,
solo de escopetas y palabras,
de animales libres sobre la maleza,
de cementerios a las afueras del pueblo.

Tengo hambre y cazaré.

Otra vez.

4.6.14

630 COMO EJE E INTERSECCIÓN NACIONAL. APROXIMACIÓN A UN POEMA SIN MÚSICA PARA PIANO


Es ceniza todo el cimiento
que necesita nuestra alimentación
hoy.

La parrilla se quema lentamente,
pero no funde incandescencia
ni obturación excesiva.

Acabas con el australopithecus
y dominas el fuego,
de calmar las aguas termales de la memoria
ya me encargo yo,
poseído como estoy
por la tecnología al servicio del relax,
del clímax,
de la efeverscencia.

Sometidos al cerrojo y los vientos
nos abrazamos bajo la sábana.

No hace frío después del árbol astillado.

Miro por la ventana y la noche clama clemencia,
el cenicero vacío. Los pulmones limpios.
El olor de la tierra quemada queda atrás.

Lejos las huidas a la cueva en mitad de la montaña.

Lejos. Todo. Ayer.

20.5.14

PRESAGIOS INANIMADOS SOBRE LA EUROLIGA, LAS MONTAÑAS Y LOS CUERPOS MOTORIZADOS


A las afueras del barrio judío
los chicos visten camisetas del Maccabi
y Sergio Llull llora:
otro fracaso más
y aquel mate, pick & roll hacia dentro,
cada vez más lejano.

Las carreteras no están hechas para los viajeros,
solo sirven a los turistas
que compran imanes decorativos
y toman cervezas en las terrazas comunes.

Pienso en los poemas convertidos en canciones
y Manolo conduce un Tata:
amo y señor de los cultivos humildes.

Las piedras se fraguan en la memoria,
los tejados de madera apuntan alto,
descubren la tormenta y nos señalan.

El agua caliente y los helados de fresa,
los criterios equivocados en la selección de personal
y nosotros quietos, calmos,
esperamos a que las motos nos adelanten,
a que la liga de fútbol termine
y podamos secarnos al sol de la intemperie,
abrasados en esta primavera
que no sabe a cerezo o nogal.

Asistimos a la recuperación económica
autoproclamada
y decidimos que mientras tengamos aliento,
que mientras la fuerza interna
doblegue los escudos,
todo irá bien.

Y sin embargo nos quedamos,
parece como si nunca hubiésemos ido
a parte alguna.

Infinito.

26.4.14

VERANOS DE INTERCAMBIO O IKEA COMO IDEA COPERNICANA


El mar sólo es el comienzo,
las puertas cerradas que lentamente ceden
o las palabras amables
sobre la brisa y el gentío.

El acento varía a cada paso
y la hospitalidad se traduce
nunca negada.

He vivido por encima de mis posibilidades
y Cristóbal Montoro
no entiende la pasión,
la curiosidad, las aulas vacías de la universidad pública.

A veces Perú es algo más que top manta.

A veces los trenes se precipitan en el fin del mundo
y Copérnico se esconde atribulado
por su error universal, siempre en stereo.

El territorio alberga el regreso
como la madre en el aeropuerto
esperando por su hija:
un verano de intercambio en Malta.

Padres modernos. 
Internados decorados con cuadros de Ikea.

Turismo de marca blanca.

El centro de las ciudades es siempre el mismo.

Nosotros variamos. Mutamos en el espacio.

Yo pienso en tus pechos
y empiezo a odiar la poesía con todas mis fuerzas.

¿Para qué los versos si la música hace tiempo que nos sobrepasó?

24.4.14

ENGRANAJES, MOTOCICLETAS, POESÍA Y CARTOGRAFÍA


El diccionario aparenta limitaciones
para describir lo que veo.

Los raíles acercan y separan tanto como los preservativos
o el agua del río,
aquella orilla siempre estará del otro lado.

Lejos.

Escucho el ruido del motor,
encendido eléctrico.
Un mesiánico sonido que no se irá nunca.
La estampa o la postal,
fotografía y retoque a fin de cuentas.

Volveré como vuelven los héores.

Como Ulises tras desembarcar,
el anuncio de mi muerte
no nos pillará por sorpresa.

Los calendarios son objetos de culto:
anuncios de taxi, mujeres desnudas
y chistes machistas.

El tango del obrero alejado de Vallecas,
más cerca de la estepa,
del frío, de la motocicleta recién estrenada.

Las carreteras ahora llevan tu nombre.

Las vallas publicitarias anuncian mi venida.

El rock se nos quedará pequeño
para las nuevas andanzas.

Probemos el jazz. La anarquía. Los disturbios.

Probemos a seguir caminando.

31.3.14

OCTAVIO PAZ Y OCHO APELLIDOS VASCOS UNO TRAS OTRO



Escuché a Octavio Paz en las ondas
pero solo recordaba el lento rastro del cine español,
el paso estúpido de la incultura
y la intelectualidad vestida de rosa y espina.

Recuerdo lo felices que fuimos con apenas veinte euros.

Una visita rápida a Euskadi y el almuerzo
a orillas del Atlántico, bajo la cruz azul del Empire State.

Los coches de policía abandonaban el decorado
y el chascarrillo comenzaba a apoderarse
de los barrios difíciles de la ciudad.

Disparos, detenciones, ametralladoras y bombas nucleares.

Al despertar todo era mentira.

Al despertar solo había habido un robo. Un acto racial. Tres coches estrellados contra un camión.

Ni un solo cadáver. Ni una muerte.

Eso me reconfortó. No necesité otra cosa
que la risa, el humo, el espacio efímero entre nuestros cuerpos.

Adyacentes. Románicos. Sencillos.

Buenas noches, baby. Mañana todo será mentira otra vez.

Todo menos la pantalla del cine y el atribulado sabor de las palomitas.

29.3.14

LECTURAS DEL ÚLTIMO VIAJE: VALLADOLID - MADRID, CERCANÍAS RENFE


Esteban Gutiérrez Gómez -Baco-, fiel a su estilo, narra en este volumen -editado por la Colección Zigurat del Ateneo Obrero de Gijón- sus vivencias con la gira de la antología Simpatía por el Relato (relatos de rockeros, coordinada junto al gran Patxi Irurzun). Si aquel libro era una apuesta literaria de cierta entidad que acercaba a varios músicos españoles a la cultura y la literatura más o menos oficial, éste libro es la historia que hay detrás del otro. El Backstage, el camerino... es un libro bien construido y divertido, tierno, vitalista y, a la vez, muy humano. Baco cuenta anécdotas y entresijos, sin pelos en la lengua, lo que otorga al libro una dosis de tremenda verosimilitud y no porque lo que cuente sea real, sino porque lo cuenta mostrando diversos prismas de la misma historia, puntos de vista encontrados, ópticas positivas y negativas, críticas y alabanzas, pero sobre todo, mucha simpatía. El título, viniendo de donde viene, no puede ser más certero.


No recuerdo cómo conocí a Ernesto ni por qué me interesó su poesía, pero tenía ganas de leer este libro. Se trata de su primer poemario, pero la madurez que desprende parece obra de un poeta de largo recorrido. No en vano, Ernesto es un poeta de la sombra desde hace muchos años: ha impartido talleres, ha colaborado con otro tipo de publicaciones... en "Herido Mármol" (Suburbia Ediciones, 2014) desnuda su voz para mostrar al mundo una cara triste y ambigua de las emociones humanas -suponemos que propias-, pero siempre guarda un verso emotivo, una carga de profundidad que se pega a la suela y a la que vas dando vueltas a lo largo del día. Después del debut de Jessé en el Real Madrid, creo que es el más sorprendente de cuantos he disfrutado en los últimos tiempos. Hay hallazgos de gran poeta, solo espero que se consolide con el paso del tiempo. Y lo hará: fuerza, tesón y cosas que contar tiene de sobra.


Leí este libro en Madrid, en el Metro que, como todos sabemos, vuela. Pero lo que vuela realmente es la lírica concisa, de marcado carácter norteamericano de su autor. Pablo Casares da un giro de tuerca a su poesía en "Estamos aquí para quedarnos" (El Gallo de Oro, 2014), un libro potente, con mucha fuerza, lleno de puñetazos sobre la mesa que sirven para despertar conciencias, para animar al combate, a la lucha. Pero no se trata de un libro político, sino de un libro social, donde la pretensión no es luchar contra el enemigo sino expulsar los enemigos interiores. He visto algunos detalles de Bukowski, Vicente Múñoz Álvares o David González en él, pero no quiero ser reduccionista. Es un libro para disfrutar del lenguaje directo, de los golpes y la violencia, sin ataduras del pasado, sin buscar las referencias. Este "Estamos aquí para quedarnos" vale por sí mismo para disfrutar de la buena poesía underground que se sigue practicando en España. Y que dure.


Compré este libro en A pie de Página (Valladolid) el día de mi presentación. Una antología que recoge voces de escritores nacidos entre 1970 y 1987. Muchos poetas. Muchos buenos poemas. Todas las corrientes se ven reflejadas, todos los estilos, todas las voces. El trabajo de recopilación, información y preparación de este libro tuvo que ser monumental, pero merece la pena, al menos, como lector. Disfruté mucho recordando poetas que tenía olvidados. Nuevos caminos que investigar y mucha documentación para seguir aprendiendo. Una buena lectura para los amantes de los descubrimientos.

25.3.14

LA DISTANCIA MEDIDA EN LEGUAS PARECE MÁS CORTA


La carretera es la misma en todas partes,
el mismo bucle negro y sucesivo.

Todos los puntos conectados por asfalto
o vía satélite: Google Maps
y un avión perdido en mitad del Océano
sin dejar rastro.

Las conspiraciones nos hacen creer más inteligentes,
pero mi abuela era lista
y decía que nadie da duros a cuatro pesetas*
a pesar de los anuncios de la tele
y las promociones telefónicas de las multinacionales.

He vivido sobre el camino y ahí quiero seguir.

Orientar los mapas hacia el Oeste
y regresar a la montaña,
a las tiendas de campaña de espaldas
a los baños públicos.

Escucho discos de música independiente
que son discos de músicos
que no viven de su talento,
para gloria de los críticos y dueños de las ondas.

Unas velas sobre la mesa.
Incienso.
Ensaladilla.
Planes de futuro cercano en pausa,
a la espera de que los gestores públicos
cumplan parte de su responsabilidad.

Planes de futuro cercano en pausa,
descorcho el vino y observo tus ojos.

No busco planes ni pausas,
solo seguir corriendo
(cinco kilómetros más en apenas media hora,
Usaint Bolt ha muerto. 
Adolfo Suárez se olvidó de correr
porque no le dejaron.

Ahora le aplauden quienes le dispararon).

El Aeropuerto Internacional de Zaragoza Manuel Vilas
nos espera.

Como el resto del mundo.

He tirado mi reloj por el retrete.
No necesito seguir girando.

Sirve otra copa. La piedra está caliente.

Bésame.



* Para los de la Logse: la peseta era la antigua moneda española mientras que el duro era una forma popular de denominar 5 pesetas.